Diferencia entre Jiu-Jitsu Brasileño y MMA

Las Artes Marciales Mixtas es un evento deportivo en el que los participantes tienen la misma habilidad a la hora de competir, tanto fuerza, como destreza, experiencia, etc. y tratan de derrotar al adversario en una lucha controlada con el único fin de determinar cuál es el mejor luchador.

Los participantes deben estar preparados para luchar en todas las áreas, preparados tanto para golpear de pie, en el suelo, etc.

El Jiu-Jitsu Brasileño por otra parte, es un arte marcial de defensa personal oriental.
Las actuales MMA le debe gran parte de su patrimonio al Jiu-Jitsu y a la familia Gracie, ya que estos usaban el antiguo MMA para mostrar la eficiencia del Jiu-Jitsu en una época en que los que practicaban artes marciales practicaban sólo una.

La familia Grace estaban seguros de la eficacia del Jiu-Jitsu y crearon el UFC como camino para demostrar sus habilidades. A partir de entonces pasó a ser un arte marcial eficaz y mucho atletas de lucha de MMA, empezaron a entrenar la lucha de tierra, entrenando mayormente Jiu-Jitsu.

Aún así muchos practicantes de Jiu-Jitsu veían que tenía carencia en comparación con el MMA, pero el MMA no sería lo mismo sin el Jiu-Jitsu.

Una de las diferencia entre ellos, es que el Jiu-Jitsu es un estilo de vida sano y equilibrado, el cuál evita en meterse en peleas, a diferencia del MMA, que se entrena para luchar contra otro adversario, el cuál también esta entrenando para vencerlo.

El ámbito de un arte marcial es una tarea de gran envergadura, sin embargo se puede compaginar con la vida cotidiana, siempre y cuando se tenga constancia en el entrenamiento.

Sin embargo para aprender MMA (que implica una mezcla de diferentes artes marciales), y conseguir el éxito, requiere un entreno el cuál se trabaja a tiempo completo.

Es decir no se hará notar esta habilidad si se dedica el tiempo de un aficionado. Pero en el caso del Jiu-Jitsu se puede conseguir un nivel bastante alto practicándolo coherentemente pero a la vez teniendo una vida ocupada.

El objetivo del Jiu-Jitsu es mejorar la postura de una mismo y no el de hacer daño a otra persona, es mantener la seguridad, terminar la lucha. Un bloqueo a un adversario no implica romperle el brazo y que finalice la lucha, sino que requiere una habilidad de llevar a alguien hacia abajo, inmovilizarlo, mostrando un dominio físico que no necesita una prueba más para disuadir al oponente a dejar de luchar.

En el caso de que no sea lo suficiente para vencer al oponente, el practicante de jiu-jitsu, tiene la posibilidad de pasar a realizar una estrangulación que puede dejar al oponente inconsciente.

Aprender artes marciales no es comparable, ya que te ofrece un ambiente seguro, en el cuál se aprende a identificar, analizar y gestionar conflictos físicos.

En poco tiempo te enseña a manejar y controlar las emociones relacionadas con algún conflicto físico.

Si aprendes y adquieres la capacidad de controlar las emociones durante la lucha física, puedes controlar y gestionar las emociones durante un conflicto que no sea necesariamente físico con notable claridad y gracia.