EJERCICIOS Y RESPIRACIÓN EN LA FLEXIBILIDAD

La respiración mejora el resultado en la flexibilidad, por eso, si sincronizamos la respiración con la realización de los ejercicios, estos serán más eficientes ya que, primero de todo nos aseguramos la necesaria oxigenación durante la realización de un esfuerzo físico, segundo, nos ayuda a marcar una cadencia y por tercero y último, favorece la concentración.

El modo de respirar durante los ejercicios de flexibilidad:

1.Ejercicios sin rebote: En este tipo de ejercicio se realiza una inspiración profunda mientras se está relajado y seguidamente se va expulsando el aire muy lentamente, mientras a la vez empezamos a realizar el estiramiento. Luego volemos a relajar los músculos y a inspirar aire profundamente otra vez.

2.Ejercicios con rebote: Igual que en el ejercicio anterior, se hace una inspiración profunda en la fase en la que el músculo están relajados y, a continuación, se va expulsando el aire en varias veces con cortos y enérgicos soplidos, y a la vez se fuerza el estiramiento en cada rebote. En seguida se vuelven a relajar los músculos y se inspira profundamente para comenzar, y de nuevo se vuelve a empezar.

Después de saber aspectos generales que mejoren la realización de los estiramientos y de la flexibilidad, veremos algunos ejercicios que se deben seguir para llegar a nuestro fin, que es ser más flexibles.

1.Ejercicios de Calentamiento: estos ejercicios se dividen en dos fases, una más genérica y una más específica:

-General: Este se puede empezar haciendo un poco de cardio como puede ser correr durante unos 5-10 minutos, siempre empezando de forma más suave para luego ir aumentando la velocidad. Sobre todo hay que tener cuidado de levantar bien las rodillas.

-Específico: en esta fase, es bueno planificar una serie de ejercicios más elaborados como podrían ser: flexiones laterales, rotaciones girando la cadera, flexiones hacia delante, rotación de la cabeza… y que haga trabajar cada una de las partes de las diferentes articulaciones del cuerpo.

2.Ejercicios: Para ejercitar bien la flexibilidad de una articulación en concreto, emplearemos un movimiento que se base en llegar al punto de Tensión Cómoda, es decir, un punto en que notemos al músculo y estructuras contrarias de ese momento tensas, pero sin que llegue a producir ninguna molestia.
A partir de ese momento, empezaremos a forzarlo mediante suaves rebotes que lo pongan en tensión y relajación a la vez, empezando con poca intensidad que luego iremos aumentando con mayor fuerza. Siempre evitando movimientos violentos y sin llegar causarnos dolor.

Hemos de tener en cuenta que en los ejercicios del estiramiento de las estructuras de nuestro cuerpo, siempre se produce un ligero dolor soportable, siempre que estos estén bien realizados. En caso de que este dolor fuera intenso deberíamos disminuir o interrumpir el ritmo ya que nuestro organismo nos está avisando antes de que se produzca una lesión.

3.No interrumpir los ejercicios: No es prudente interrumpir repentinamente los ejercicios de flexibilidad, salvo en caso de lesión o agotamiento físico, por lo que es conveniente finalizarlos con unos suaves ejercicios de relajación.