Un plan perfecto de entrenamiento con tu saco

Primero: luego del calentamiento, vete al saco e inicia con golpes de manos directos. Haz un paso al frente rápido lanza un golpe a la bolsa como si fuera un rival. No olvides poner todo el peso de tu cuerpo al frente para que el impacto sea efectivo. Repítelo en varias ocasiones.

Segundo: continuando con los puños, efectúa ahora el un-dos. Ponte en guardia con los antebrazos en tu pecho y los puños a la altura del mentón. La pierna izquierda debe permanecer un poco retirada hacia atrás y ambas piernas flexionadas. Logras mayor estabilidad si tu pie izquierdo está perpendicular.

Entonces das un golpe con el puño izquierdo al saco e inmediatamente con el puño derecho. El cambio entre uno y otro puño debe ser rápido.

Tercero: luego de varias series de un-dos, continúa practicando los ganchos con el saco. Para ello, emplea la misma técnica del paso anterior pero ahora utilizando golpes laterales. Al inicio, de manera suave y despacio hasta que logres la práctica y técnica adecuada de impactar siempre con los nudillos. Si no golpeas con los nudillos, podrías lesionarte una mano o fracturarla.

Con este plan, podrás sacarle mucho provecho a tu saco o bolsa de entrenamiento para mejorar tus movimientos, tu fuerza y la eficiencia de tus golpes.