GUANTES DE BOXEO: HISTORIA

A continuación veremos uno de los elementos más característicos y utilizados en un deporte de lo más antiguos de la historia. Explicaremos la historia que hay detrás de los guantes de boxeo.

Es importante saber antes de nada, que en el boxeo de hoy en día hay un antes y un después del año 1867, año en el que se publicó las reglas del marqués de Queensberry. Estas reglas son las que hoy en día se utilizan como base al actual púgil, donde incluyó la necesidad del uso de guantes protectores. Previamente a estas nuevas reglas, prevalecían las reglas llamadas London Prize Ring Rules en 1743, la cual permitía poder boxear con puños desnudos.

Antes de empezar a hablar de cómo apareció el uso de los guantes en 1867, comentaremos los orígenes del deporte en la Antigua Grecia, donde los griegos ya practicaban boxeo y estos lo hacían protegidos. Esto tenía la única finalidad de proteger los puños de púgil y no a este en concreto. Se les colocaba unas tiras de cuero envueltas en las manos. Años más tarde, ya en la Antigua Roma seguía existiendo el uso de aguantes, pero con unas características mucho más particulares.

Los guantes más parecidos a los de la actualidad son los llamados “Cestus”, una de las diferencias que tenía con los actuales era que se llevaban con los dedos descubiertos. Además su finalidad no era proteger sino todo lo contrario, hacer más daño. Estos guantes llevaban unas placas metálicas y a veces incluso unas pequeñas piezas cortantes para dañar la cara del oponente. A veces estos guantos se parecían a lo que hoy conocemos como puños americanos. En el año 393 antes de Cristo, en Roma fue prohibido el boxeo.

Avanzando unos años en el tiempo, nos detenemos en el siglo XVIII en Inglaterra, donde el protagonista es Jack Broughton, uno de los boxeadores más señalados de aquella época, este empezó cuando aún se combatía con puños desnudos. Fue un gran púgil, además de un gran estudioso del boxeo e innovador.

Contribuyo al boxeo con las bases de las London Prize Ring Rules, pero también a Broughton se le considera como padre de los guantes de boxeo moderno. Este complemento se invento sólo para los entrenamientos, para que durante la práctica antes del combate no se ocasionen lesiones. A estos guantes le llamo “muffles”. No se llegaron a utilizar en combate hasta que no entro en vigor las reglas del marqués de Queensberry.

Los guantes actuales están creados para proteger a los dos, tanto a los que los utiliza, como a su oponente. Existen varios pesos diferentes de: 1, 8, 10, 12, 14 o 16 onzas (cada onza son 29,3 gramos).
El material de los guantes ha ido cambiando, del cuero al vinilo o incluso imitación de cuero, y rellenos de espumas sintéticas.

No todo son ventajas en el uso de guantes en un combate, ya que aunque si que es cierto que reducen en un 70% los golpes del que acarrea el golpe, son mucho peor para los daños cerebrales.

Esto se debe a que cuando se combatía con puños desnudos se golpeaba mucho menos la cabeza, ya que esto hacía que se hicieran más daños en los puños, sobre todo en los nudillos, casi todo los golpes iban dirigidos al tronco, en cambio con los guantes, la posibilidad de hacerse daños con los nudillos es nula, por eso aumentaron mucho los golpes en rostro y cabeza, ocasionando así los daños cerebrales en los púgiles.